sábado, 15 de agosto de 2009

Una textura áspera, pero que al terminar de tocarla, un instante después, se recuerda como suave.
Algo que es infinitamente doloroso, pero que en el fondo, muy en el fondo, tiene un gusto dulce, y ese gusto hace casi imposible abandonarlo.
La mediocridad que se disfruta.
Lo no juzgable.
La hilacha.

1 comentario:

  1. Espero que la estés pasando bien en San Lorenzo, hoy fuimos al cine y te extrañamos

    Abrazo grande

    ResponderEliminar