lunes, 29 de noviembre de 2010
por fin armo la computadora. vuelve a existir sobre la mesa de la pieza. la prendo. la imagen pradera-cielo celeste con nubes de windows. tres iconos en el escritorio. no office, no nada. lo peor: no documentos de ningún tipo. y no es que todo lo había fuera importante.. películas, música, ediciones de cosas, ni sé. pero hay dos cosas que si lamento. por un lado la carpeta de la facultad. clases tipeadas, resúmenes, parciales domiciliarios, artículos bajados de internet, afiches de cortos, guiones, proyectos, un montón de cosas que no sé si son indispensables, pero que son algo así como el testimonio más palpable de mis últimos siete años, y la razón por la que me vine a capital. por otro lado mis escritos, cosas viejas que me gustaban y las pasé antes de tirar los originales, otras cosas de estos últimos tiempos de vida ciudadana. tampoco son indispensables, pero si absolutamente irrecuperables. cómo se hace para borrar 80 gb ajenos? un error. que sistema frágil.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)