y ahora diciembre
sábado, 20 de diciembre de 2014
lunes, 25 de agosto de 2014
Junio 2014
Día del padre.
Mi papá sentado al sillón, rodeado
de la familia, sobre las mesas comida de más. El televisor prendido. El primer
partido de la selección a punto de empezar.
Todos nos reímos.
Ganó Argentina.
Hay veces que tener tanto para decir
me lleva a no poder escribir nada.
jueves, 21 de agosto de 2014
Guión
El momento
de leer un guion por primera vez, el guion de un proyecto en el que voy a
trabajar. Cuando está todo en blanco desde la imagen, cuando el laburo entero
es una posibilidad. Cuando todavía no hay ninguna preocupación ni
responsabilidad, y es sólo una historia desconocida que toma forma en mi
cabeza, fresca. La primer lectura, rápida y sensorial. Pregnante.
Sé que
mañana la historia se va a fragmentar infinitamente, y que esas partes van a
mezclarse y volver a ordenarse según otros muchos criterios. Mañana las escenas
sorprendentes o fantásticas van a transformarse en objetos concretos, tiempos
concretos, personas concretas. Sé que me
voy a sumergir inevitablemente en el mundo producción-rodaje, y que por
momentos la historia que estoy leyendo hoy va a desdibujarse y perder
sentido. Y el sentido va a trasladarse a
otro lugar, físico. Y viene el cansancio, las preocupaciones, pero también
vienen los momentos por los que sigo eligiendo, cada vez, trabajar en este
medio.
Y me parece
loco y mágico que todo ese proceso sea necesario para llegar finalmente a un
grupo de imágenes que pueda transmitir de nuevo esas sensaciones iniciales que
salían del guion. Imágenes que den a otros la posibilidad de una primera
lectura, sensorial y pregnante. Que todo ese esfuerzo, esa transpiración, ese
grupo de gente activa, ese murmullo, se apague. El equipo entero mirando a
cámara, en silencio, expectante. El
producto terminado. El resultado de ese tiempo de la vida de cada uno. Una
ficción.
viernes, 18 de julio de 2014
Hace un momento con Manu en el auto. La noche neblinosa, el frío, la llovizna sobre el vidrio. El olor a bolso y viaje. El olor a despedida. Olor a infancia, sensación de infancia. Manu manejando a la terminal, y en la panza de su novia un bebé. Hace un momento el micro parecía lejano, casi como si no fuera a solidificarse. Pensé eso y pensé "todavía no sé si subiré al micro". Ahora el Manu, el auto, la tranquera, las plantas húmedas, el barro, los perros en la galería, todo eso se aleja.
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